Ruta por Croacia en 6 días desde Split: itinerario por Dalmacia
Croacia permite organizar viajes muy diferentes, pero si buscas combinar ciudades históricas, costa e islas sin cambiar constantemente de alojamiento, Split es una base muy práctica para recorrer parte de Dalmacia.
Durante nuestro viaje utilizamos Split como punto de partida para conocer la propia ciudad, visitar Trogir y realizar dos excursiones por el Adriático: una hacia Šolta y otra en catamarán hasta Hvar. Durante las navegaciones también nos acercamos a la costa de Brač y, en la excursión a Hvar, a las islas Pakleni, aunque sin desembarcar en estos puntos.
El resultado fue una ruta cómoda y bastante variada, alternando patrimonio, pequeñas ciudades y jornadas en el mar sin necesidad de ir cambiando de alojamiento.
Día 1: Llegada a Split
Volamos desde Barcelona hasta Split y el primer día lo dedicamos a instalarnos en Cozy Honeymoon Apartment in the Old Town y tener una primera toma de contacto con la ciudad.
Dependiendo de la hora de llegada, es un buen momento para acercarse a la Riva, entrar por primera vez en el casco histórico y empezar a descubrir el entorno del Palacio de Diocleciano sin intentar verlo todo.
Split se recorre fácilmente a pie y tener varios días con la ciudad como base permite dejar algunos lugares para otros momentos del viaje.
Día 2: Split
Dedicamos una jornada a conocer con más profundidad Split, cuyo centro histórico creció alrededor del impresionante Palacio de Diocleciano.
El Peristilo, la Catedral de San Duje, los sótanos del palacio, el Templo de Júpiter y las antiguas puertas permiten comprender el pasado romano de la ciudad pero Split tiene interés también fuera de sus monumentos más conocidos.
Nosotros aprovechamos para recorrer las calles del casco histórico y sus alrededores, descubrir algunos murales de arte urbano y acercarnos hasta el cementerio judío, incorporando rincones algo diferentes a la visita más clásica.
Nuestra experiencia:
Día 3: Trogir en autobús desde Split
El tercer día lo dedicamos a Trogir, una de las escapadas más sencillas que puedes hacer desde Split.
Nosotros llegamos en autobús desde la estación central de Split. La ciudad está bien comunicada y no necesitas alquilar coche, aunque conviene tener cierta paciencia y evitar planificaciones demasiado ajustadas: durante nuestro viaje sufrimos algún retraso.
Una vez en Trogir, prácticamente todo se recorre caminando. La Catedral de San Lorenzo, la Plaza de Juan Pablo II, el Palacio Ćipiko y la Fortaleza de Kamerlengo concentran buena parte de su patrimonio.
También merece la pena alejarse unos metros de los monumentos, perderse por las pequeñas calles del casco histórico y pasar por el mercado situado en el exterior, donde se descubre una cara algo más cotidiana de la ciudad.
Día 4: Excursión en barco a Šolta
Después de dos jornadas centradas principalmente en ciudades históricas, cambiamos completamente de ritmo con una excursión en barco hacia Šolta.
La isla ofrece un ambiente mucho más tranquilo y permite combinar pequeños núcleos costeros con navegación y tiempo junto al Adriático.
Durante nuestra excursión conocimos Stomorska y Riva Pelegrín, además de disfrutar de diferentes momentos de navegación por la costa.
El recorrido también nos acercó a Brač, donde paramos cerca de la orilla pero sin llegar a desembarcar. Por ese motivo la consideramos parte de la experiencia marítima y no una visita propiamente dicha a la isla.
A tener en cuenta:
Día 5: Hvar en catamarán
La segunda gran jornada marítima del viaje fue una excursión en catamarán hasta Hvar.
Hvar ofrece una experiencia diferente a Šolta. Aquí encontramos más patrimonio, más ambiente y una ciudad con suficientes lugares que visitar durante las horas disponibles en tierra.
La Plaza de San Esteban, la catedral, el puerto y las calles del casco antiguo forman el núcleo principal de la visita. Si dispones de tiempo suficiente, la Fortaleza de Fortica añade además una de las mejores perspectivas sobre la ciudad y el Adriático.
Durante la excursión navegamos también junto a las islas Pakleni y volvimos a acercarnos a la costa de Brač, aunque sin desembarcar en ninguno de estos puntos.
Día 6: Últimas horas en Split y regreso
El último día lo dejaría deliberadamente con menos planificación.
Dependiendo del horario del vuelo o del transporte de regreso, puedes aprovechar para pasear nuevamente por el centro de Split, visitar algún lugar pendiente, recorrer la Riva o simplemente disfrutar de las últimas horas junto al Adriático.
Nosotros nos lo tomamos con calma. Después de varios días con excursiones y horarios marcados, agradecimos disponer de un final de viaje más tranquilo.
Después de seis días, regresamos a Barcelona tras haber utilizado una única ciudad como base.
Consejos prácticos para organizar esta ruta de 7 días desde Sofía
Presupuesto aproximado para esta ruta por Croacia en 6 días
El presupuesto de esta ruta dependerá principalmente de los vuelos, el alojamiento en Split y las excursiones en barco.
Mantener el mismo alojamiento durante cinco noches simplifica bastante el viaje y evita los costes asociados a cambiar constantemente de base. Trogir puede visitarse utilizando transporte público, mientras que las excursiones a Šolta y Hvar representan una parte más importante del presupuesto.
En comidas, tomaría como referencia aproximadamente 35-60 € al día por persona, dependiendo de si alternas opciones sencillas con restaurantes más turísticos o frente al mar. A esto habría que sumar entradas a monumentos, transporte y actividades.
Como orientación, una ruta de estas características puede situarse aproximadamente entre 700 y 1.200 € por persona, aunque los vuelos, la época del viaje, el alojamiento escogido y el precio de las excursiones pueden modificar bastante la cifra final.
Prefiero utilizar una horquilla amplia antes que dar un presupuesto excesivamente preciso que difícilmente será representativo para todos los viajeros. Te dejo mi experiencia aquí.
Una ruta cómoda para descubrir Dalmacia
Lo que más nos gustó de este viaje fue poder combinar experiencias bastante diferentes sin pasar seis días haciendo grandes desplazamientos.
Split aporta patrimonio y ambiente, Trogir permite descubrir una ciudad histórica mucho más pequeña, Šolta cambia completamente el ritmo y Hvar combina mejor la experiencia marítima con una visita cultural.
También valoramos especialmente mantener una única base. Poder regresar cada tarde a Split hizo que el viaje resultara más sencillo y nos permitió centrarnos en disfrutar de cada jornada en lugar de organizar continuamente traslados y equipaje.
Eso sí, esta ruta no pretende enseñar toda Croacia. Está centrada en Split y una pequeña parte de Dalmacia, y creemos que precisamente ahí está su fortaleza: seis días suficientes para conocer la zona con cierta calma pero dejando todavía muchos motivos para regresar al país.



