Qué ver en Split: lugares imprescindibles y consejos

Contenido elaborado a partir de nuestra visita a Split en septiembre de 2025 · Actualizado en agosto de 2026

Split es una de las ciudades más interesantes de la costa de Croacia y una parada imprescindible en un viaje por Dalmacia. Su centro histórico creció alrededor del Palacio de Diocleciano, declarado Patrimonio de la Humanidad, y hoy combina restos romanos, estrechas calles de piedra, plazas llenas de ambiente y un animado paseo frente al Adriático.

IMPRESCINDIBLES

Palacio de Diocleciano

Es el gran imprescindible de Split y el origen de buena parte de su casco histórico. El emperador romano Diocleciano mandó construir este enorme complejo entre finales del siglo III y comienzos del IV, y con el paso de los siglos la ciudad fue creciendo literalmente entre sus muros. Hoy no es un monumento aislado: sus calles, viviendas, comercios y plazas siguen formando parte de la vida cotidiana de Split

Peristilo

El antiguo patio ceremonial del palacio es uno de los rincones más reconocibles de Split. Rodeado de columnas romanas y situado frente a la catedral, permite imaginar la monumentalidad que tuvo esta zona en época de Diocleciano. Merece la pena detenerse aquí y observar los detalles antes de continuar recorriendo el palacio.

Catedral de San Duje

Una de las mayores curiosidades de Split es que la catedral ocupa el antiguo mausoleo de Diocleciano, posteriormente transformado en templo cristiano. Esta superposición entre arquitectura romana y medieval resume muy bien la historia de la ciudad.

Sótanos del Palacio

Las estructuras subterráneas conservan parte de la distribución original del Palacio de Diocleciano y ayudan a comprender cómo estaba organizado. Una parte funciona como paso entre la Riva y el Peristilo, mientras que otras zonas pueden visitarse y conservan grandes salas de piedra.

Puerta Dorada

Era una de las principales entradas monumentales al Palacio de Diocleciano y todavía permite reconocer el carácter fortificado del conjunto. Frente a ella se encuentra además la conocida estatua de Gregorio de Nin, uno de los puntos más fotografiados del centro.

jaca

La Plaza del Pueblo comenzó a desarrollarse fuera de las murallas del palacio y aparece documentada ya en el siglo XIII. Con edificios de distintas épocas, terrazas y mucho ambiente, muestra cómo Split continuó creciendo más allá de su núcleo romano.

Plaza de la República

Conocida como Prokurative, está rodeada por edificios neorrenacentistas y abierta hacia el mar. Su arquitectura recuerda deliberadamente a las plazas venecianas y supone un buen contraste con las estrechas calles del casco histórico.

Riva

El paseo marítimo de Split se extiende frente al antiguo palacio y es uno de los puntos con más ambiente de la ciudad. Es un buen lugar para terminar la visita, pasear junto al Adriático o simplemente sentarse en alguna de sus terrazas.

Marjan

Esta colina cubierta de vegetación se encuentra junto al centro y ofrece varios senderos y miradores sobre Split y las islas cercanas. Si dispones de algo más de tiempo, es una buena forma de alejarte del ambiente urbano sin salir realmente de la ciudad.

Cementerio judío de Split

Situado en la ladera de Marjan, es uno de los cementerios judíos más antiguos de Europa que todavía se conservan. Data del siglo XVI y reúne lápidas históricas vinculadas a la comunidad judía que vivió en Split durante siglos.

Murales y arte urbano

Split también tiene una cara más contemporánea fuera del núcleo monumental. En diferentes calles y barrios aparecen murales y obras de arte urbano que contrastan con la imagen romana y medieval del centro. Yo lo incluiría como un imprescindible más alternativo, especialmente porque aporta una visión distinta de la ciudad y encaja con vuestro contenido propio.

Calles del casco antiguo y alrededores

Más allá de monumentos concretos, merece la pena recorrer sin rumbo las calles situadas dentro y alrededor del Palacio de Diocleciano. El centro conserva el trazado de antiguas calles romanas y medievales, pequeñas plazas, pasadizos y barrios históricos como Varoš. Es precisamente esta mezcla entre restos monumentales y vida cotidiana lo que hace diferente a Split.

CONSEJOS PRÁCTICOS

Dedica al menos un día para recorrer con calma el centro histórico.
Si quieres subir a Marjan o disfrutar de Split sin prisas, mejor disponer de algo más de tiempo.
Recorre el Palacio de Diocleciano a pie y sin una ruta demasiado rígida.
Madruga. El Peristilo, las puertas del palacio y las calles principales son mucho más agradables antes de que aumente la afluencia.
Lleva calzado cómodo. Abundan el pavimento de piedra, las escaleras y las superficies pulidas.
Utiliza Split como base para explorar la zona. Resulta sencillo continuar hacia Trogir o desplazarse en barco hacia algunas de las islas de la costa dálmata.

¿Merece la pena visitar Split?

Sí, Split merece la pena, especialmente si estás recorriendo la costa de Dalmacia. Su gran diferencia respecto a otras ciudades croatas es que buena parte del centro histórico forma parte del antiguo Palacio de Diocleciano, por lo que pasear por Split significa hacerlo literalmente entre restos romanos todavía integrados en la ciudad.

Además, su ubicación permite combinar fácilmente la visita con otros lugares cercanos. Si dispones de tiempo, puedes continuar hacia Trogir, descubrir algunas de las islas de Croacia como Hvar, Brač o Šolta, o utilizar la ciudad como base para seguir recorriendo esta parte del Adriático.

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