Qué ver en Viena: imprescindibles de la capital imperial
Contenido elaborado a partir de nuestra visita a Viena en enero de 2024 · Actualizado en septiembre de 2026
Viena es una ciudad monumental, elegante y profundamente ligada a la historia de los Habsburgo. Sus palacios, iglesias y grandes avenidas conservan el legado de una capital que durante siglos ocupó una posición fundamental en Europa.
Aunque buena parte de sus atractivos se concentra en el centro histórico, algunos lugares imprescindibles, como Schönbrunn, el Prater o Hundertwasserhaus, obligan a ampliar el recorrido. Esta selección reúne los espacios que consideramos más interesantes para conocer su arquitectura, su pasado imperial y sus contrastes.
IMPRESCINDIBLES
Catedral de San Esteban
Situada en Stephansplatz, es el principal símbolo de Viena y un buen punto para comenzar a recorrer su centro histórico. Destacan su arquitectura gótica, el tejado de azulejos y la posibilidad de visitar sus torres y catacumbas.

Graben y Kohlmarkt
Estas elegantes calles peatonales conectan la Catedral de San Esteban con el Hofburg y concentran comercios, edificios históricos y algunos de los cafés más conocidos de la ciudad. En Graben destaca especialmente la Columna de la Peste.


Iglesia de San Pedro
Escondida entre los edificios del centro, la Peterskirche sorprende por un interior barroco mucho más monumental de lo que anticipa su fachada. Su ubicación permite incluirla fácilmente en cualquier paseo por Graben.

Reloj Anker
Este reloj modernista conecta dos edificios del Ankerhof y muestra diferentes figuras relacionadas con la historia de Austria. El mejor momento para visitarlo es a las 12:00, cuando todas las figuras desfilan acompañadas de música.

Palacio Hofburg
Antigua residencia de los Habsburgo, el Hofburg es un enorme conjunto de palacios, patios y museos situado en pleno centro. En su interior pueden visitarse los Apartamentos Imperiales y el Museo de Sisi, aunque recorrer sus exteriores ya permite apreciar su importancia histórica.


Stallburg y Escuela Española de Equitación
El Stallburg forma parte del complejo del Hofburg y alberga los caballos lipizzanos de la Escuela Española de Equitación. Dependiendo del calendario, es posible asistir a sus entrenamientos o representaciones, por lo que conviene consultar previamente la programación.

Cripta Imperial
Situada bajo la iglesia de los Capuchinos, alberga los restos de alrededor de 150 miembros de la dinastía de los Habsburgo. Sus elaborados sarcófagos permiten recorrer varios siglos de historia austriaca desde una perspectiva diferente (cerrado cuando lo visitamos).

Ópera Estatal de Viena
La Ópera Estatal es uno de los edificios más representativos de la Ringstrasse y un símbolo de la tradición musical de Viena. Puede conocerse asistiendo a una representación o mediante una visita guiada por sus principales salones.

Parlamento de Austria
El Parlamento destaca por su arquitectura de inspiración griega y la estatua de Atenea situada frente a su entrada. Además de contemplar su exterior, puede visitarse por dentro mediante recorridos guiados que conviene reservar con antelación.



Ayuntamiento de Viena
El Rathaus es uno de los mejores ejemplos de arquitectura neogótica de la ciudad. La plaza situada frente a su fachada acoge numerosos eventos durante el año y se convierte en uno de los principales puntos de encuentro durante la Navidad.


Iglesia de San Carlos Borromeo
La Karlskirche combina una gran cúpula barroca con dos columnas inspiradas en la Columna de Trajano. El estanque de Karlsplatz permite contemplar una de las perspectivas más bonitas y reconocibles del edificio.



Palacio de Schönbrunn
Antigua residencia de verano de los Habsburgo, Schönbrunn permite conocer varias estancias vinculadas a la familia imperial. Sus extensos jardines y la subida hasta la Glorieta completan una visita a la que conviene dedicar, como mínimo, medio día.



Palacio Belvedere
El Belvedere está formado por dos palacios barrocos unidos por jardines escalonados. En el Belvedere Superior se encuentra El beso de Gustav Klimt, aunque la arquitectura del conjunto y sus vistas también justifican la visita.


Hundertwasserhaus
Este edificio residencial rompe con la imagen imperial de Viena mediante fachadas irregulares, colores intensos y abundante vegetación. El interior no puede visitarse, pero frente a él se encuentra Hundertwasser Village y muy cerca el museo Kunst Haus Wien.


Prater y Noria Gigante
El Prater combina un gran parque público con una histórica zona de atracciones a la que se puede acceder gratuitamente. Su elemento más reconocible es la Wiener Riesenrad, una noria construida a finales del siglo XIX y convertida en uno de los símbolos de Viena.

Plaza Judenplatz
Judenplatz conserva la memoria de la comunidad judía de Viena y de las víctimas austriacas del Holocausto. En el centro se encuentra el Memorial del Holocausto, diseñado como una biblioteca cuyos libros permanecen cerrados, mientras que el Museo Judenplatz permite profundizar en la historia judía medieval de la ciudad.

Iglesia Votiva de Viena
La Votivkirche es uno de los edificios neogóticos más llamativos de Viena y destaca por sus dos torres gemelas. Fue construida después del intento de asesinato sufrido por el emperador Francisco José en 1853 y, aunque queda ligeramente apartada del recorrido más habitual, su fachada justifica acercarse hasta ella.

Sacher Confiserie
Está situada junto a la Ópera y permite comprar la famosa tarta Sacher original, además de chocolates, café y otros productos presentados para llevar, sin necesidad de esperar la habitual cola del café.



Calles del centro histórico
Recorrer Graben, Kohlmarkt y Kärntner Straße permite descubrir la parte más elegante y monumental de Viena mientras se conectan lugares como la Catedral de San Esteban, el Hofburg y la Ópera. Entre edificios históricos, cafés y comercios destacan también la Columna de la Peste y algunas de las fachadas más cuidadas de la ciudad.






CONSEJOS PRÁCTICOS
¿Merece la pena visitar Viena?
Sí, especialmente si te interesan la historia, la arquitectura y el legado de las grandes ciudades imperiales europeas. Viena conserva un conjunto monumental muy completo y ofrece espacios muy diferentes, desde los palacios de Schönbrunn y Belvedere hasta el Prater o Hundertwasserhaus.
También es una ciudad que exige seleccionar. Los palacios, museos e interiores pueden ocupar muchas horas y elevar rápidamente el presupuesto. En una primera visita priorizaríamos el centro histórico, el Hofburg y uno de sus dos grandes palacios.
Valora completar el viaje con una excursión para visitar el Memorial de Mauthausen y conocer otra parte fundamental de la historia de Austria.
